Concepto: Queda estrictamente prohibido compartir cuentas, credenciales de acceso o dispositivos con terceros.
Por qué importa: Compartir accesos rompe la trazabilidad, facilita fraudes y disputas, y pone en riesgo tanto tus fondos como la integridad del programa. Mantener el control exclusivo de tu cuenta protege tu rendimiento y tus retiradas.
Buen ejemplo: Solo accedes a tu cuenta desde tu email y contraseña personales; tienes 2FA activo y no prestas tus credenciales ni tu dispositivo a nadie.
Mal ejemplo: Dar tu usuario y contraseña a un amigo, usar la misma cuenta desde el ordenador de otra persona o permitir que un tercero gestione tu sesión.
Consejo práctico: Activa verificación en dos pasos; usa contraseñas únicas con un gestor de contraseñas; si necesitas operar desde otro dispositivo, notifícalo a soporte y revalida tu identidad; si sospechas que alguien tuvo acceso, cambia la contraseña y avisa inmediatamente.
